Humo

Cuando dudes, mediano, usa tu olfato.
Gandalf



Una vez narramos la desaparición de un restaurante chino que había en un parking subterráneo, la de una floristería fundada hace siglo y pico, la de un campo de golf que hay en medio de Madrid, cuando echaron a Fer de su casa en C/Olmo, las barbacoas de Pradolongo en carritos maxitunning de bebés y que el sobrino de Churchill y otros soldados pasaron una semana de bonus track en la piscina del Parque Sindical durante la Guerra Civil, según nos contaba Miriam Martín una mañana en la Casa de Campo.

HUMO narra elementos ligados a la ciudad (espacios, eventos, hechos históricos o anecdóticos, personas) que están desaparecidos o en proceso de desaparición, desde la elaboración de olores y textualidades.

La primera vez trabajamos con un perfumista para reinventar los olores de la hierba recién cortada del campo de golf, de la floristería, del humo de la chimenea de Fer y de una piscina en un bosque o en una guerra, hicimos una barbacoa para que oliera a barbacoa y freímos cosas juntas para que oliera igual que en ese restaurante chino que abría hasta la 1:00h.

Eso sucedió en MataderoMadrid durante el V Encuentro Cultura y Ciudadanía que organiza el Ministerio de Cultura, con el foco en el espacio público. Lo titulamos ANDREA OSME, el nombre de una pianista anósmica que nos inventamos.

El primer día activamos esos seis olores, que fueron poblando los diferentes espacios del encuentro sin mayor explicación. A ese gesto, al día siguiente, le siguieron los textos dichos por personas que participaban y que fueron apareciendo en sus voces antes de las conferencias. Estos textos semantizaban los olores del día anterior, y la mayoría comenzaban con la fórmula AYER, AQUÍ, ENTRE LAS TAL Y TAL HORAS, OLÍA COMO A… para luego desplegar memorias personales ligadas a esos espacios desaparecidos o en desaparición. Los que no fueron dichos llegaron impresos por ahí, en los baños, los pasillos, debajo de los sandwiches.